Ansiedad en tiempos del Coronavirus en Costa Rica: cómo afrontar el estrés, el miedo y la incertidumbre

Coronavirus en Costa Rica: cómo manejar la ansiedad en tiempos del Coronavirus

Los temores sobre Coronavirus en Costa Rica pueden tener un costo emocional, especialmente si ya está viviendo con un trastorno de ansiedad. Pero no está todo perdido. Estos consejos pueden ayudarle a superar este momento estresante.

Entendiendo su ansiedad

Coronavirus en Costa Rica: cómo manejar la ansiedad en tiempos del CoronavirusEs un momento aterrador. Estamos en medio de una pandemia mundial, con el cierre de ciudades e incluso países enteros. Algunos de nosotros estamos en áreas muy afectadas por el coronavirus. Otros se preparan para lo que pueda venir. Y todos estamos viendo los titulares y nos preguntamos: “¿Qué va a pasar después?”

Para muchas personas, la incertidumbre que rodea al coronavirus en Costa Rica o cualquier parte del mundo es lo más difícil de manejar. No sabemos exactamente cómo nos veremos afectados o qué tan mal podrían ponerse las cosas. Y eso hace que sea demasiado fácil catastrofizar y convertirse en un miedo y pánico abrumadores. Pero hay muchas cosas que puede hacer, incluso ante esta crisis única, para controlar su ansiedad y sus miedos.

Manténgase informado sobre el Coronavirus en Costa Rica, pero no revise obsesivamente las noticias

Es vital mantenerse informado, particularmente sobre lo que está sucediendo en su comunidad, para que pueda seguir las precauciones de seguridad recomendadas y hacer su parte para frenar la propagación del coronavirus. Pero hay mucha información errónea, así como una cobertura sensacionalista que solo alimenta el miedo. Es importante discernir lo que lee y ve.

Apéguese a fuentes confiables como la Organización Mundial de la Salud y las autoridades locales de salud pública.
Limite la frecuencia con la que busca actualizaciones. El monitoreo constante de las noticias y las redes sociales puede convertirse rápidamente en compulsivo y contraproducente, alimentando la ansiedad en lugar de aliviarla.

El límite es diferente para todos, así que preste atención a cómo se siente y ajústese en consecuencia.
Aléjese de los medios si comienza a sentirse abrumado. Si la ansiedad es un problema continuo, considere limitar su consumo de medios a un período de tiempo específico y a una hora del día (por ejemplo, treinta minutos cada noche a las 6 p.m.).

Pídale a alguien confiable que comparta actualizaciones importantes. Si se siente mejor evitando los medios por completo, pídale a alguien de su confianza que le transmita cualquier actualización importante que necesite conocer.
Tenga cuidado con lo que comparte. Haga su mejor esfuerzo para verificar la información antes de transmitirla. Todos debemos hacer nuestra parte para evitar difundir rumores y crear pánico innecesario.

Concéntrese en las cosas que puede controlar

Estamos en una época de agitación masiva. Hay tantas cosas fuera de nuestro control, incluyendo cuánto dura la pandemia, cómo se comportan otras personas y qué va a pasar en nuestras comunidades. Es algo difícil de aceptar, y muchos de nosotros respondemos buscando sin parar en Internet las respuestas y pensando en los diferentes escenarios que podrían suceder. Pero mientras nos centremos en preguntas con respuestas y circunstancias desconocidas fuera de nuestro control personal, esta estrategia no nos llevará a ninguna parte, aparte de sentirnos agotados, ansiosos y abrumados.

Cuando se sienta atrapado por el miedo a lo que pueda suceder, intente cambiar su enfoque hacia las cosas que puede controlar. Por ejemplo, no puede controlar qué tan grave es el brote de coronavirus en Costa Rica o cualquier otra parte del mundo, pero puede tomar medidas para reducir su propio riesgo personal (y el riesgo de que lo propague sin saberlo a otros), como:

  • Lavarse las manos con frecuencia (durante al menos 20 segundos) con agua y jabón o un desinfectante para manos que contenga al menos 60% de alcohol.
  • Evite tocarse la cara (particularmente los ojos, la nariz y la boca).
  • Quedarse en casa tanto como sea posible, incluso si no se siente enfermo.
  • Evitando multitudes y reuniones de 10 o más personas.
  • Evitando todas las compras y viajes no esenciales.
  • Manteniendo 2 metros de distancia entre usted y los demás cuando está afuera.
  • Duerma lo suficiente, lo que ayuda a fortalecer su sistema inmunológico.
  • Siga todas las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Planifique lo que pueda

Es natural estar preocupado por lo que puede suceder si su lugar de trabajo cierra, sus hijos tienen que quedarse en casa y no a la escuela, usted o alguien que ama se enferma, o tiene que ponerse en cuarentena. Si bien puede pensar en estas posibilidades, ser proactivo puede ayudar a aliviar al menos parte de la ansiedad.

Escriba las preocupaciones específicas que tenga sobre cómo el coronavirus en Costa Rica puede alterar su vida. Si comienza a sentirse abrumado, tómese un descanso.

Haga una lista de todas las posibles soluciones que se le ocurran. Trate de no obsesionarse demasiado con las opciones “perfectas”. Incluya lo que se le ocurra que pueda ayudarlo a salir adelante.

Concéntrese en cosas concretas que pueda resolver o cambiar problemas, en lugar de circunstancias fuera de su control. Después de evaluar sus opciones, elabore un plan de acción. Cuando haya terminado, déjelo a un lado y resista la necesidad de volver a hacerlo hasta que lo necesite o si sus circunstancias cambien significativamente.

Manténgase conectado, incluso cuando está físicamente aislado

La evidencia muestra que muchas personas con coronavirus en Costa Rica, particularmente personas jóvenes y aparentemente sanas, no tienen síntomas pero aún pueden transmitir el virus. Es por eso que lo más importante que la mayoría de la gente puede hacer en este momento para hacer una diferencia positiva es practicar el distanciamiento social.

Pero el distanciamiento social conlleva sus propios riesgos. Los humanos somos animales sociales. El aislamiento y la soledad pueden exacerbar la ansiedad y la depresión, e incluso afectar nuestra salud física. Por eso es importante mantenerse conectado lo mejor que podamos y buscar ayuda cuando la necesitemos, incluso cuando reduzcamos la socialización en persona.

Haga que sea una prioridad mantenerse en contacto con amigos y familiares. Si tiende a retirarse cuando está deprimido o ansioso, piense en programar citas regulares por teléfono, chat o Skype para contrarrestar esa tendencia.

Si bien las visitas en persona son limitadas, sustituya por el video chat si puede. El contacto cara a cara es como una “vitamina” para su salud mental, lo que reduce el riesgo de depresión y ayuda a aliviar el estrés y la ansiedad.

Las redes sociales pueden ser una herramienta poderosa, no solo para conectarse con amigos, familiares y conocidos, sino para sentirse conectados en un sentido más amplio con nuestras comunidades, el país y el mundo. Nos recuerda que no estamos solos.

Dicho esto, tenga en cuenta cómo le hacen sentir las redes sociales. No dude en silenciar palabras clave o personas que disparan su ansiedad.

No deje que el coronavirus domine cada conversación. Es importante tomarse un descanso de los pensamientos estresantes sobre la pandemia para simplemente disfrutar de la compañía del otro: reír, compartir historias y concentrarse en otras cosas que suceden en nuestras vidas.

Cuide su cuerpo y espíritu

Este es un momento extraordinariamente difícil, y se aplican todas las estrategias comprobadas de manejo del estrés, como comer comidas saludables, dormir lo suficiente y meditar. Más allá de eso, aquí hay algunos consejos para practicar el autocuidado frente a las interrupciones únicas causadas por el coronavirus.

Mantenga una rutina lo mejor que pueda. Incluso si está atrapado en su casa, trate de cumplir con su horario habitual de sueño, escuela, comida o trabajo. Esto puede ayudarlo a mantener una sensación de normalidad.

Tómese un tiempo para actividades que disfrute. Lea un buen libro, vea una comedia, juegue un divertido juego de mesa o videojuego, haga algo, ya sea una nueva receta, una manualidad o una obra de arte. No importa lo que haga, siempre y cuando lo saque de sus preocupaciones.

Salir a la naturaleza, si es posible. El sol y el aire fresco le harán bien. Incluso un paseo por su vecindario puede hacerle sentir mejor. Solo asegúrese de evitar las multitudes, manténgase alejado de las personas que encuentre y obedezca las restricciones en su área.

Encuentre formas de hacer ejercicio. Mantenerse activo lo ayudará a liberar la ansiedad, aliviar el estrés y controlar su estado de ánimo. Mientras el gimnasio y las clases grupales están fuera, aún puede andar en bicicleta, trotar o caminar. O si está atrapado en su casa, busque en línea videos de ejercicios que pueda seguir. Hay muchas cosas que puede hacer incluso sin equipo, como yoga y ejercicios que usan su propio peso corporal.

Realice una práctica de relajación. Cuando los factores estresantes desequilibran su sistema nervioso, las técnicas de relajación, como la respiración profunda, la meditación y el yoga, pueden devolverlo a un estado de equilibrio. La práctica regular brinda los mayores beneficios, así que vea si puede reservar un poco de tiempo todos los días para practicarlo.

Ayudar a otros en tiempos del Coronavirus (le hará sentir mejor)

En momentos como este, es fácil quedar atrapado en sus propios miedos y preocupaciones. Pero en medio de todas las historias de personas peleándose por rollos de papel higiénico, es importante tomar un respiro y recordar que estamos todos juntos en esto. Como una cita que circula en Italia nos recuerda:

“Estamos lejos ahora para poder abrazarnos más tarde”.

No es coincidencia que quienes se centran en los necesitados y apoyan a sus comunidades, especialmente en tiempos de crisis, tienden a ser más felices y saludables que aquellos que actúan de manera egoísta. Ayudar a los demás no solo marca la diferencia en su comunidad, e incluso en el resto del mundo en este momento, también puede apoyar su propia salud mental y bienestar. Gran parte de la angustia que acompaña a esta pandemia proviene de sentirse impotente. Hacer actos amables y útiles para los demás puede ayudarlo a recuperar un sentido de control sobre su vida, además de agregar significado y propósito.

Incluso si mantiene la distancia social, todavía hay mucho que puede hacer para ayudar a los demás.

Siga las pautas para prevenir la propagación del Coronavirus en Costa Rica. Incluso si no está en un grupo de alto riesgo, quedarse en casa, lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto con otras personas puede ayudar a salvar las vidas de los más vulnerables en su comunidad y evitar la sobrecarga del sistema de salud.

Llegar a otros necesitados. Si conoce personas en su comunidad que están aisladas, en particular las personas mayores o discapacitadas, aún puede ofrecer apoyo. ¿Quizás un vecino mayor necesita ayuda con la compra de alimentos o con una receta? Siempre puede dejar los paquetes en la puerta de su casa para evitar el contacto directo. O tal vez solo necesiten escuchar una voz amigable y tranquilizadora por teléfono. Muchos grupos locales de redes sociales pueden ayudarlo a ponerse en contacto con personas vulnerables en su área.

Done a los bancos de alimentos. La compra de pánico y el acaparamiento no solo han dejado al descubierto los estantes de las tiendas de comestibles, sino que también han reducido drásticamente los suministros a los bancos de alimentos. Puede ayudar a adultos mayores, familias de bajos ingresos y otras personas necesitadas donando alimentos o dinero en efectivo.

Sea una influencia calmante. Si sus amigos o seres queridos están en pánico, intente ayudarlos a obtener una perspectiva de la situación. En lugar de alarmar o dar crédito a rumores falsos, remítalos a fuentes de noticias de buena reputación. Ser una influencia positiva y edificante en estos tiempos de ansiedad también puede ayudarlo a sentirse mejor acerca de su propia situación.

 

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